Todos tienen comidas que con solo recordar o comer sin importar el lugar del mundo en que se encuentren les transportarán directo a casa, en mi caso soy venezolana por lo que una dieta sin arepa y pabellón es ciertamente inconcebible (ya explicaré un poco sobre lo que son estos manjares en un momento); sin embargo además de haber tenido el privilegio de haber nacido en Venezuela provengo de uno de los sitios más hermosos del País, una pequeña ciudad llamada San Cristóbal que tiene un título muy bien merecido que es La Ciudad de la Cordialidad, este hermoso lugar se encuentra en el Estado Táchira, es frontera con la bella Colombia y forma parte de la región andina del país, es un minúsculo paraíso rodeado de montañas, páramos, pero sobre todo de gente sencilla, amable, cálida, espontanea, justa y alegre; nos gusta hacer amigos en todas partes, somos muy crédulos, pero también muy educados y humildes.
A continuación voy a tratar de describir 6 platos que me llevan directo a casa, les voy a mencionar donde pueden conseguir algunos dignos representantes de estos platillos, para que, si algún día pasan por mi bello pueblo no se los pierdan:
1. VENEZUELA = AREPA: Una lista de comidas venezolanas no puede comenzar sin este emblemático plato que es reconocido a nivel mundial, donde hay un venezolano de seguro usted podrá de alguna manera pedir que le den a probar de esta delicia (esperemos que le den una buena representación), se come al desayuno, al almuerzo, a la cena, después de la rumba (en fin, no tiene hora), una arepa es un alimento hecho a base de harina de maíz que forma una masa suave con la cual se confecciona una figura circular plana, que bien se asa o se fríe y al estar lista se abre y se rellena en primer lugar de mantequilla y luego de los más exquisitos, variados y divertidos rellenos, desde perico (huevos revueltos con cebolla y tomate sofritos), queso, jamón, reina pepiada (ensalada de pollo con mayonesa y aguacate), hebras de pollo sazonado, carne mechada o picada, guiso de salchichas, huevos de codorniz con salsa rosada, frutos marinos, en fin, lo que usted se le ocurra colocarle. Las areperas venezolanas le mostrarán la más amplia gama de rellenos para deleitar su paladar. Las que particularmente más me gustan, suelen ser un poco simples pero siempre me hacen feliz, la de queso amarillo rallado con ensalada de jamón (jamón en cuadritos, con mayonesa, cilantro, cebolla y pimentón) por supuesto full mantequilla, de verdad no tengo palabras para describir la dicha (estoy aquí escribiendo y se me hace la boca agua), si usted desea la mejor de esta clase la puede conseguir en la bella ciudad de Maracay a dos horas más o menos de Caracas en el Estado Aragua en el Parque de San Jacinto, igualmente si se usted se encuentra en mi hermosa ciudad natal San Cristóbal, no puede irse sin comer una arepita en Los Molinos donde para todo aquel que sale de una parranda.
2. PABELLON CRIOLLO: El segundo lugar en comida venezolana es sin duda el Pabellón, un plato fuerte que se compone de arroz blanco, caraotas negras, carne mechada aliñada y por supuesto tajadas que pueden o no llevar quesito blanco (las tajadas para quienes no las conocen son deliciosas lonjas de plátano maduro dulce fritas), la combinación del dulzor de las tajadas con la carne, el arroz y las caraotas es básicamente una delicia absoluta, si lo pide a caballo le colocarán un huevito frito encima, también le colocan a veces aguacate (palta) que sería el complemento perfecto además de una arepa viuda (sola), es difícil conseguir un pabellón malo en Venezuela, no tengo un favorito porque realmente la mayoría de los que he comido son sencillamente excelentes.
3. PIZCA ANDINA: Este plato es sin duda alguna uno de mis favoritos y de los que más me gusta preparar cuando deseo consentir a mis amigos y gente especial, es una delicia típica de los andes venezolanos, se toma usualmente al desayuno y consiste de una sopa clara a base de papa suave, leche, un ligero guiso, cilantro, lleva un huevo tibio dentro, a mí en lo particular me encanta colocar una galleta de soda picada encima, sus mejores compañeros son una arepita de queso y un cafecito con leche. En casa andina que se respete podrá conseguir una representante digna de este exquisito platillo, una que me encanta la prepara la Sra. María en el mercado de la Guayana, es un sitio muy humilde pero su cocina dejaría helado a un chef altamente formado (la Señora le coloca queso ahumado y pan dentro de la pizca y de verdad que es espectacular!!!), aquí les dejo una de las mías, no será la mejor pero a la fecha jamás se han quejado debe ser por el amor con el que siempre la preparo.
4. PAN DULCE ANDINO mis queridos amigos, ustedes pueden haber comido pan en cualquier parte de este inmenso mundo, de hecho cantidades exorbitantes de Pan se consumen cada día alrededor del globo, en algunos países más que otros, en lo particular he probado pan en Colombia, Panamá, Estados Unidos, Argentina, Bolivia, México pero no hay NADA y debo recalcarla NADA que se compare con el Pan Andino dulce, realmente no sé qué contiene ni cuál es su técnica de preparación, pero no hay alguno ni remotamente cercano a lo delicioso que este es, ni siquiera en el mismo Venezuela, ese pan es dulce, suave, esponjoso, de costra blanda y muy dorada, lo hacen de leche, de mantequilla, avena, relleno de dulce de guayaba con queso, en fin de muchas cosas y pero realmente es una delicia, se deshace en tu boca al probarlo, muchas panaderías en San Cristóbal tienen panes exquisitos, pero la Panadería La Concordia es una de las más emblemáticas, aunque recientemente tiene dignos contendientes, degustarlo con un poco de natilla junto con un chocolate espeso caliente no tiene rival alguno, este es un plato que no se preparar, lo que hace que lo extrañe aún más, yo puedo comerlo solo o acompañado, con jamón y queso, mantequilla, acompañado de un rico café, aguamiel o té siempre tendrá un lugar privilegiado en mi paladar y en mi corazón.
5. PASTELES ANDINOS otra délicatesse de mi tierra, de verdad les confieso que con solo pensar en ellos se me arruga el corazón, pueden ser de masa de harina o de yuca rellenos de un espectacular guiso de bajo picante de arroz con carne, destaca su sabor a comino (que no falta) y generalmente se acompaña de salsas a base de cebollín con aguacate o picantina, si usted los acompaña de una buena chicha o un masato podrá usted decir que estuvo en el Táchira, de lo contrario mi querido lector usted perdió parte crucial del viaje, existen muchos lugares para comprar estos exquisitos pastelitos entre ellos los mercados, pero el lugar que a mí particularmente me fascina es sin duda LA TINAJA cerca del completo ferial de San Cristóbal, abierto casi que todos los días, desde muy temprano deleitan a todos con sus creaciones, este lugar tiene años, desde que yo me conozco como pasteles allí y espero que permanezcan por siempre, usted los reconocerá porque siempre hay gente, les reto irse de allí habiéndose comido un solo pastel (eso es una misión prácticamente imposible), una recomendación personal es que después de comer los de arroz con carne dejen un pequeño espacio para comerse de postre uno de queso con bocadillo, les garantizo que no se arrepentirán.
6. HALLACA pasión navideña que grita Venezuela, este es el plato por excelencia de la navidad Venezolana, esta exquisitez similar a un tamal hecho de harina de maíz color amarillo relleno de carne, pollo y cerdo guisado con aceitunas, alcaparras, pasas, pimentón, cebolla, tocino y unas cuantas cositas más, tiene pequeñas variaciones dependiendo del lugar del país donde se coman: Andinas (se le incluyen garbanzos), Oriental (pescado o raya le colocan), Maracucha (masa de plátano, huevo sancochado y papa), Llanera (arveja, zanahoria, papa) Caraqueña (lleva gallina además de pollo y tiene un sabor más dulce que el resto del País) sin embargo cada casa hace su propia versión, se cocinan cubiertas en hojas de plátano y amarradas con pabilo.
Y si usted le pregunta a cualquier venezolano cual es la mejor hallaca, le dirá que es la que hace su Mamá o su Abuela en su casa junto a toda la familia, en mi caso no es así porque mi familia no tiene por costumbre hacer hallacas, así que tengo un poquito más de objetividad con el tema, he comido cientos de hallacas a lo largo de mi corta vida (y espero que seguir probando muchas más) pero sin duda las más exquisitas provienen de un sitio que las vende no solo en diciembre sino durante todo el año dada la alta demanda que tienen, en este lugar son algo fuera de este mundo, la masa es suave y deliciosa, el cerdo se derrite en tu boca con el más exquisito sabor, la carne es sedosa, el pollo tierno y tiene el perfecto balance de componentes y lo más impresionante es que siempre son exactamente iguales de exquisitas, este lugar es una pequeña casa de rejas negras que queda en el Pasaje Cumaná de San Cristóbal, reto a cualquiera a poner su hallaca junto a esa en una degustación; las mejores compañías de semejante manjar son entre otros: ensalada de gallina, pan de jamón o en su defecto pan dulce andino, pernil horneado y por su puesto un vaso de Coca Cola con mucho hielo.
Espero que este pequeño relato trajera a su mente momentos memorables; y a ti ¿cuáles comidas te llevan directo a casa?




Los amigos de La Tinaja después de ver el artículo nos enviaron una fotito de sus deliciosos pastelitos. Graaaaacias!!!!, de solo verlos se me hace agua la boca!!!!
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